
¿...No me ves sumergida en el silencio,
y amordazada en soledad y olvido...?
Al pasar por la sombra de mi vida,
dame la mano y llévame contigo.
Te esperé tantos años sin saberlo,
perdida dentro de mi laberinto…
Ahora que me has abierto la salida,
dame la mano y llévame contigo.
No quiero abrir el libro del pasado,
Uno en blanco abriré para tu pluma; dame la mano y llévame contigo.
Llena mis hojas de apretada letra, yo no quiero escribir, hazlo tú mismo, enrojeciéndome de sangre y fuego; dame la mano y llévame contigo.
Dondequiera que vayas, te acompaño, porque haré de tu camino mi camino; déjame despertar en tus mañanas; dame la mano y llévame contigo.
No he de mirar atrás, sólo adelante...., perdí el pasado, y el futuro es mío; no te quiero perder; dame la mano y llévame contigo.
(Francisco Alvarez)
