sábado, 15 de marzo de 2008

Ven


Ven...,

Abrázame suave, que mi espalda sienta tu pecho en agitado respirar.

Quiero tu aliento en mi oído, sentir tus manos aferrarse a mis caderas mientras cierro los ojos, dejándote llegar.

Y empiezo con un beso...


Un sutil beso, que roce tu oído mientras mis manos temblorosas, acarician tu pelo, para luego llegar encendidas y sudando, al costado de tu cuerpo donde el delirio y la pasión se desborda....

Quiero sentir tu grito ahogado deslizándose por mi cuello, en mi costado, mientras el temblor mezcla los sentidos.


Quiero sentirte piel a piel..., sin más!!

Solo sudores y salivas, cuerpos que entran en danza ritual, tu y yo, nuestras manos, sus latidos, y la pasión que entra en desenfrenado brío.

Vamos..., piénsame...!!

susúrrame las palabras que mi amor provocan!!.

Embriágate de mi piel, esa piel que se acalora a cada instante, cuando siente tus caricias, tus latidos, provoquemos tempestades de sal, vaivenes de éste oscilante movimiento, que me cautiva por completo.

Ven...,

Sigue conmigo..!!

Dame de esa carne, dame tu infinita gracia, que yo te daré mis gritos, mis llantos, y todo lo que tenga.

Haz que sea esta noche, la noche de la magia.

Dejaras tu camisa blanca y yo mi blusa rosa, tendidas en un sueño, testigos mudos de tanto desconcierto.

Y llegaré a ti, entraras en mi, y morirán las distancias, los soles absurdos, las palabras estériles; en el momento mismo que me recibas con los ojos cerrados y un gemido entre los Labios.

Labios que hoy felices navegan por tus mares, y encienden mis volcanes, ahora y para siempre.